sábado, 24 de mayo de 2014


ESTRCTURA MENTAL O MARCO

Extraigo este corte del libro de George Lakoff, No pienses en un elefante. Lenguaje y debate político. Madrid 2007. Editorial Complutense:

“¿Es útil ir a decirle a todo el mundo cuáles son esas mentiras? Para nosotros, no es ni inútil ni perjudicial saber cuándo mienten. Pero recuerda también que la verdad por sí sola no te hará libre. Decir que «el presidente mintió cuando empezó esta guerra» es decir una verdad, pero a mucha gente le resbala.
Hay muchas personas en el país que siguen creyendo que Sadam Hussein estaba detrás del 11-S. Hay gente que lo cree porque encaja con su modo de entender el mundo. Encaja con su visión del mundo. Y siendo así, es normal que se lo crean. Siguen creyendo que Sadam Hussein y Al-Queda son lo mismo, y que al hacer la guerra en Irak protegemos a ese país del terrorismo.
Lo creen a pesar del informe de la Comisión del 11-S. No es que sean tontos. Tienen un marco[1] y sólo aceptan los hechos que encajan en ese marco".

En definitiva, está bien que los ciudadanos tengan un marco (esquema mental) y que alguien tenga la llave para acceder a él. (Por ejemplo quien dispone del control de los mass media y de las redes sociales.)



[1] Los marcos son estructuras mentales que conforman nuestro modo de ver el mundo.

miércoles, 21 de mayo de 2014

ALGO VA MAL

Actualmente se supone que debemos creer que la política refleja nuestras opiniones y nos ayuda a configurar un espacio público común.  Los políticos hablan y nosotros respondemos, con nuestros votos. Pero la verdad es muy distinta.

Al ciudadano se le dice QUÉ pensar y CÓMO pensarlo. Para conseguirlo, dentro de la clase política (y de los medios de comunicación) existen unos personajes muy curiosos, los demagogos. Después de lanzar sus mensajes reciben el ECO de sus palabras de las gargantas de los ciudadanos. A partir de ahí los políticos se atreven a expresar que sólo están obedeciendo el sentir popular.

Los términos de referencia de la opinión popular han sido, previamente, cuidadosamente predeterminados. Supuestamente se trata de fomentar la opinión del público cuando en realidad, se está SUPRIMIENDO.

Se adormece su capacidad de reflexionar y se sustituye por UN EFECTO “LORO”. (El loro es un ave tropical que a fuerza de escuchar cada día lo mismo, aprende y repite palabras). En las democracias modernas, con el disfraz del clamor del pueblo se puede engañar a la mayoría de la gente, la mayor parte del tiempo.
Fuente: Tony Judt. Algo va mal. Prisa Ediciones. 2011

jueves, 8 de mayo de 2014

PLATON "EL IGNORADO"


Antes de la invención de la escritura existían unos personajes muy curios, los narradores de cuentos. Con unas facultades, innatas o aprendidas, tenían el poder de la persuasión. Mediante su discurso dirigían las mentes de los oyentes a otro mundo, un mundo de ficción que sólo se podía vivir en la imaginación de quienes escuchaban.

Fue posteriormente cuando el poder ve las ventajas de la imaginación humana y las posibilidades de aprovecharlo en su favor. Los relatos narrados, una vez escritos en soporte físico, son accesibles a mayor número de personas, por lo que en ese afán del gobernante por alcanzar el mundo de los sentidos de los ciudadanos y alejarlo del de la razón, decide construir una caverna, una caverna en la que las imágenes que allí se proyectan dan la sensación de verosimilitud.

La alegoría mediante la que Platón distingue la posición de las personas frente al conocimiento la tenemos hoy transformada, no en una cueva, sino en la TV.

Los ciudadanos se sientan frente al televisor como los encadenados frente a la pared donde se proyectan las sombras. Y para él, ciudadano inocente, aquellas sombras son la verdad: Obama, Bin Laden, Rajoy, Montoro, Artur Mas, Botín, Rahola, Ronaldo, etc., personajes de cartón que proyectados tienen aspecto real.
 
LA RED DE REDES

El mundo ha sido rodeado por una malla tejida durante los últimos 50 años. Esa malla con forma de red, ha ido recibiendo parcelas que regían de forma acotada la vida de las sociedades y los individuos: gobiernos, economía, conocimiento, política, cultura, etc.

El hecho de traspasar esos elementos vitales a los nodos de la red, posibilita la interconexión entre ellos. Hasta aquí todo perfecto pero….

Parece que sobre esta red global hay tejida otra red y es la red del poder planetario. En este caso las conexiones no son bidireccionales, sólo funcionan en un sentido, de arriba hacia abajo, con lo que los de abajo no saben quién está arriba.

PERSONALIDAD GLOBAL vs LOCAL
 
A juicio del sociólogo Manel Castells, en un mundo de flujos globales somos producto de nuestra cultura y es en ella donde el individuo busca su identidad como uno de sus principales acontecimientos.

El poder de las nuevas tecnologías facilita, por un lado, la conexión de identidades comunitarias, que dentro del proceso de globalización quedarán absorbidas en la red. Por otro, a modo de contrapartida se están generando fuerzas que identifican al individuo con lo local en una disyunción sistémica entre lo local (a  mi juicio lo tribal) y lo global (la red).

domingo, 20 de abril de 2014


IGLESIAS Y PARROQUIAS vs TV Y REDES SOCIALES

Los gobernantes son unos personajes muy curiosos. Personas honradas y llenas de un inmenso amor al prójimo se introducen en la esfera pública para mejorar la sociedad. Para ellos la política es el vehículo al que se suben para alcanzar su meta, gobernar nuestros destinos.

Todo ello estaría bien sino fuese porque una vez instalados en el poder se apodera de ellos un maligno deseo: el enriquecimiento. Aquello que pensaban administrar con su buen hacer en bien de la comunidad, incomprensiblemente pasa a ser objeto de su deseo y más que administrar lo que harán será repartir, no entre los necesitados sino entre los suyos, las élites del partido.

Su estrategia pasa por idiotizar a las personas. Son capaces de manipular, mentir, ocultar, falsear, idealizarse y hasta deificarse. Y claro un ídolo deificado precisa de una gran masa de fieles que le siga, que crea en él y en su mensaje.

Un buen dominio de los medios de comunicación de masas y de los mensajes de las redes sociales se hace imprescindible, como antiguamente lo eran iglesias y parroquias.
HACIA LA IGNORANCIA

Atrás quedó un tiempo en el que los individuos se desplazaban a las bibliotecas para obtener información, aprender o gozar de la lectura, en definitiva “hipertextuar” en miles de páginas escritas en soporte papel.

Como dice Antoni Brey, nos hemos convertido en imperfectos bibliotecarios que navegando en solitario por el ciberespacio exploramos hasta "encontrar" lo que buscamos, en definitiva, saber un poco más. Y es que con tanta información cada vez sabemos menos, hasta el punto de dirigirnos hacia la ignorancia.